Cada mes de junio vuelve la misma búsqueda en guarderías, colegios y familias: qué hacer fabricar a los niños para el Día del Padre. El llavero de pasta de sal y el dibujo enmarcado tienen sus límites — emocionan una vez y se guardan a la semana siguiente.
Existe un término medio: un objeto duradero que el niño hace suyo y completa él mismo. El gesto sigue siendo suyo, y el regalo dura años.
Un macetero que planta él mismo
El macetero llega grabado con el nombre del padre; el niño se encarga del resto — tierra, esqueje, riego hasta el gran día. Regala algo vivo, y el objeto no acaba en el cubo.
Un portalápices para su escritorio
Un niño entiende muy bien la idea de un objeto «para el escritorio de papá». Es el regalo que luego verá todos los días al pasar por delante, algo que cuenta más de lo que parece a esa edad.
El primer Día del Padre
Cuando el niño es todavía un bebé, es la madre quien lo organiza en su nombre. Un objeto grabado con el nombre del bebé marca ese primer año y se conserva mucho después.
En la guardería o en casa
- Un mismo objeto para todo el grupo, personalizado con el nombre de cada papá
- Una actividad que cabe en una sola sesión, sin pintura ni secado
- Nada que tirar: el niño se va con un objeto acabado
Todas nuestras piezas se imprimen en 3D y se fabrican en Francia, personalizables con el nombre que elijas.






























