Una mesa de cumpleaños lograda no depende del número de globos. Son los pequeños detalles colocados en cada sitio los que dan la sensación de una velada preparada para los invitados, y no solo para la foto.
Las decoraciones de mesa personalizadas cumplen exactamente ese papel: un nombre en un servilletero, un marcasitios a juego con su color, un marcavasos que se reconoce durante toda la noche.
Los imprescindibles de una buena mesa
- El servilletero personalizado, que ordena el plato en un segundo
- El marcasitios con el nombre de cada invitado, para evitar el baile de sillas
- El marcavasos, para que nadie se marche con el vaso del vecino
- El portavelas, que suaviza la luz en cuanto cae la noche
Una mesa de adultos, sobria y elegante
Para un cumpleaños de adultos, conviene apostar por materiales lisos y formas sencillas antes que por una temática de cumpleaños demasiado marcada. Nuestras piezas se presentan en colores neutros que combinan con la vajilla que ya tienes y se reutilizan en cada celebración.
Una mesa para los 18 años
Un decimoctavo cumpleaños merece algo mejor que la vajilla desechable. Unos marcasitios con el nombre de cada amigo y la mesa se convierte en el decorado de una noche de la que se seguirá hablando, sin transformar el salón en un salón de fiestas.
Un primer cumpleaños
Al cumplir un año, la mesa se fotografía más que otra cosa. Las piezas personalizadas con el nombre del niño aparecen en todas las fotos y se conservan mucho después de que el trozo de tarta haya desaparecido.
Todas nuestras piezas están impresas en 3D y fabricadas en Francia, personalizables con el nombre que elijas.










































